La Guerra de Independencia fue un conflicto armado que enfrentó de 1808 a 1814 a España, Portugal y Reino Unido con el Imperio Napoleónico. Esta guerra supuso el fin del Antiguo Régimen, con una vertiente militar, por las alianzas con Inglaterra, y política, por el levantamiento de los burgueses, y fue, a su vez, una guerra civil e internacional, en la que España fue el escenario de la guerra entre franceses e ingleses y también de las guerras antinapoleónicas de otras zonas de Europa.
La Guerra de Independencia tuvo dos causas principales. La primera de ellas fue una crisis política del Antiguo Régimen español que vino de la mano del reinado de Carlos IV, que no pudo afrontar durante dicho reinado las circunstancias históricas que le tocó vivir. El rey dejó el gobierno en manos de Manuel Godoy, al cual se le oponían la nobleza y el clero, lo que condujo a una serie de conspiraciones en las que participó el heredero Fernando (hijo de Carlo IV), y que tuvieron su culminación en el Motín de Aranjuez, que supuso el destronamiento de Carlos IV por su hijo.
La segunda causa fue el gran impacto de la Revolución Francesa y de la expansión napoleónica, que colocaron a España en situación de dependencia respecto al Emperador. Por el Tratado de Fontainebleau, España permitía el paso de tropas francesas por su territorio para la ocupación de Portugal.
En 1799, Napoleón ascendió al poder, y la debilidad del gobierno de Godoy llevaron a España a una creciente dependencia de la política exterior francesa, y por consecuencia, el enfrentamiento con Inglaterra. Se produjo la derrota naval de la armada franco-española frente al almirante inglés Nelson en Trafalgar en 1805.
El desencadenante de la guerra se produce por el malestar entre el pueblo español ante la presencia de tropas francesas en España como consecuencia de la firma del Tratado de Fontainebleau. Esta situación produjo la salida de la familia real hacia Francia, donde se producen las abdicaciones de Bayona a favor de Napoleón.
El 2 de mayo de 1808 en Madrid, estalla la guerra cuando el pueblo se levanta contra las tropas francesas, guerra que se extiende a toda España.
Con la llegada de Napoleón Bonaparte, este designa a José I Bonaparte como rey de España, lo que suponía la incoporación de España al Imperio Napoleónico.
Durante la guerra, hubo bandos distintos: los indiferentes, el frente patriótico y los afrancesados.
La Guerra de Independencia tuvo dos causas principales. La primera de ellas fue una crisis política del Antiguo Régimen español que vino de la mano del reinado de Carlos IV, que no pudo afrontar durante dicho reinado las circunstancias históricas que le tocó vivir. El rey dejó el gobierno en manos de Manuel Godoy, al cual se le oponían la nobleza y el clero, lo que condujo a una serie de conspiraciones en las que participó el heredero Fernando (hijo de Carlo IV), y que tuvieron su culminación en el Motín de Aranjuez, que supuso el destronamiento de Carlos IV por su hijo.
La segunda causa fue el gran impacto de la Revolución Francesa y de la expansión napoleónica, que colocaron a España en situación de dependencia respecto al Emperador. Por el Tratado de Fontainebleau, España permitía el paso de tropas francesas por su territorio para la ocupación de Portugal.
En 1799, Napoleón ascendió al poder, y la debilidad del gobierno de Godoy llevaron a España a una creciente dependencia de la política exterior francesa, y por consecuencia, el enfrentamiento con Inglaterra. Se produjo la derrota naval de la armada franco-española frente al almirante inglés Nelson en Trafalgar en 1805.
El desencadenante de la guerra se produce por el malestar entre el pueblo español ante la presencia de tropas francesas en España como consecuencia de la firma del Tratado de Fontainebleau. Esta situación produjo la salida de la familia real hacia Francia, donde se producen las abdicaciones de Bayona a favor de Napoleón.
El 2 de mayo de 1808 en Madrid, estalla la guerra cuando el pueblo se levanta contra las tropas francesas, guerra que se extiende a toda España.
Con la llegada de Napoleón Bonaparte, este designa a José I Bonaparte como rey de España, lo que suponía la incoporación de España al Imperio Napoleónico.
Durante la guerra, hubo bandos distintos: los indiferentes, el frente patriótico y los afrancesados.
- Los indiferentes permanecieron temerosamente indiferentes y aceptaron la ocupación francesa y el nuevo Rey.
- El frente patriótico se oponían a la invasión francesa y participaron activamente en la lucha por la emancipación y la vuelta del absolutismo, que serían los serviles en las Cortes de Cádiz.
- Los afrancesados fueron los que apoyaron al nuevo rey ya que pensaban que era la manera de conseguir la modernización del país.
Hubo un auténtico programa de reformas liberales mediante la elaboración y aprobación de la primera Constitución liberal de España, la de Cádiz de 1812.
En cuanto a las operaciones bélicas se distinguen 3 fases:
- Mayo 1808-finales de 1808. El ejército francés es incapaz de controlar el país. Hubo victoria española en Bailén. A finales de 1808, solo el país vasco-navarro y algunas zonas de Cataluña (Barcelona), se encontraban bajo el control de Napoleón.
- Finales de 1808-1811. Napoleón conquista toda España excepto Cádiz, donde se encontraban reunidas ya las Cortes Generales. El dominio no fue nada cómodo para los franceses, gracias a la acción de la guerrilla.
- 1812-1813. Los ejércitos españoles y británicos (duque de Wellington), apoyados por la guerrilla, consiguieron hacer retirarse progresivamente al ejército francés hacia los Pirineos. En mayo de 1813, tras la retirada del frente español en la campaña de Napoleón en Rusia, José I abandonó definitivamente Madrid.
En 1813, Napoleón firmaba el Tratado de Valençay por el que restituía la Corona de España a Fernando VII. La guerra terminaba en 1814.







